Jaime Collyer: «Ignacio Borel tiene el don infrecuente de la rareza, que en la ficción es un don promisorio y muy útil, recrea en sus relatos situaciones atrabiliarias y voces desconcertantes, que por eso mismo nos atraen y cautivan al instante».
Ramón Díaz Eterovic: «Dolores o la inutilidad de todo es una buena novela que nos revela a un autor muy seguro de sus recursos para contar una historia envolvente que atrae tanto por sus personajes, como por la forma en que se desarrolla. Un buen aporte para la creciente presencia de la novela negra en la narrativa chilena».
UN LUGAR DONDE ESCONDERSE
DOLORES O LA INUTILIDAD DE TODO